chrysalis

La Olivetti Lettera adquirida por alguien de la familia en los 70 me ayudó,  a principios de los 90,  a escribir este poema de una chica de provincias de unos 17, con una fe inquebrantable en la escritura, sus poderes sobrenaturales y etcétera.

Conmoveos, oh, y soportadlo!

Metamorfosis

Ángel con un inútil exceso de alas.
Nieve caída para no remontar nunca.
Cosas, tantas, tenidas por instantáneas.
Ríos que no son los mismos ríos
ni aun fluyendo el mismo cauce.

Podéis llenar de plomo los sueños donde me derramo,
esposarme
con algas injertadas en mis venas más azules,
incrustar vuestra piedra estéril en las vidrieras
que me invento,
hacer que en mi campanario
no suene jamás el bronce.

Porque voy a llorar siempre por las mismas cosas
que no son las mismas cosas
voy a llorar siempre.

¿Existe –decidme- existe muerte
para la mutación del alma?

De ser humano a mineral
naturaleza, guijarro o magma sólido.
Roca rota de una playa gris donde se detuvo Ulises,
restos de un navío, un pico fósil de ave,
el hueso de un lobo extinto, de una ballena triste,
las primeras piedras golpeadas que reveló Prometeo.
Cualquier objeto inerte, sujeto a las entrañas mismas
del tiempo,
cualquier íntima y denostada materia que nos sobreviva,
y que siempre encontrará lugar en vuestras bocas
o sobre vuestra tumba,
voy a ser.

Porque podéis lapidar mi carne,
la tímida sustancia de mis sentimientos.
Pero mis sueños y todos los sueños de
todos los hombres
se fraguan con la secreta alquimia de los haces de luz
y participan, en esencia,
de océanos milenarios.

inédito [circa 1991-1993]

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