tinta a punto de

El pretexto de la tinta. La tinta como materia oscura que conforma el universo de un texto tan absurdo como es un poema [un poema no tiene sentido, es insignificante en la vida de una persona. Por eso, con una vehemencia pueril, lo necesitamos]. En el libro ése que no sé si aún cerré – no encuentro la llave-, incluí este texto.

En su versión castellana, el texto vivió otra vida. De hecho, ese fue el pretexto que antecedió su escritura.

Y fue escrito como un juego [una simbiosis] entre la carnalidad de un texto y varios tópicos de la serie negra o policíaca. El resultado final no me convence aún demasiado, pero no sé por dónde meterle el diente para variarlo. No he querido darle un ritmo demasiado lírico en algunas partes, pero sí en otras: dado que no existe el género negro en poesía, queda extraño inyectarlle compás y lirismo a una temática de crímenes e impostada sordidez. Lo sórdido tiene su propio compás. Desde Catulo a Bukowski, se sabe.

by Miguel Vidal. Las actrices coruñesas V. Rivas e Y. Paz

TINTA A PUNTO DE

[texto alla noir e gialla maniera]

A las cinco hora solar encontrarán nuestros cadáveres con la tinta de esta palabra entre los dientes. No debí haberla escrito. No debiste haberla leído.

Pero lo hicimos. Y ahora escuchen por qué:

Lo hicimos por la materia oscura con que se fabrica
el sueño en cada una de sus páginas
por la tinta negra de su mercado negro
porque deseé leerte dentro de este texto
aun sincopado sobre el suelo  – tanto así te violentaba-
con el golpe de voz de lo leído.
Porque el neocórtex de Howard Engel,
el escritor de novelas policíacas,
no nos reconocería por escrito
gracias a esa alexia sine agraphia con su punto cruel.
Porque tu alma cutrelux de homme fatal
confiscó mi cuerpo 12 de delitos y lo contuvo
como aliento
contra su pecho estafador impreso en crimen.

Tardarían mucho en encontrarnos,
entrecomillados y capitulares
entre la página 100 y la 70.
Chorreando tinta de nuestras respectivas comisuras
nuestros pies de página amoratados
huellas dactilares sobre el papel verjurado y
una Mystery Masterpiece junto a la alfombra
desangrando metáforas como esta, esta y esta
-a cada cual más turbia-
sobre tus ojos de desagüe.

Un horizonte de sucesos nos rodea. De este agujero oscuro no hay salida.
Hemos escrito cuando ya no se debía. Nos ha dado igual la ley de este universo negro:
también a vosotros, escritos y jodidos, se os olvidará.

Nos viramos al grafito.
Nos cometimos mutuamente.
Amor mío y personaje odioso.
El paréntesis macguffin no bastó para escondernos.
La cursiva truculenta no nos delató lo suficiente.

Hemos muerto por la tinta que recorre cada línea en suspense de cada libro del mundo. Somos fiambres de letras, papel sucio, tinta a punto de.

Tinta a punto de.

Y ya nos hemos escrito demasiado.

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