Últimas entradas
Sin categoría

hilo sin fin

Asentar una entrada de blog en el cimiento temático de Casablanca -esto no es un blog de cine, yo no soy crítica de cine, Casablanca no es mi peli favorita, ni siquiera la mencionaría entre las 20 primeras- es como dárselas de original en un examen de 1º de filología respondiendo a la pregunta: Relación entre Don … Sigue leyendo

deviated devotions/ojo mecánico

cómo capturar relámpagos

[artículo publicado en …mmmm… el 1 de agosto de 2009] En un documental, un hombre que lleva 30 años persiguiendo relámpagos. Los capturaba con una vieja Minolta. 30 años. Podría haber secuestrado más de 15000. No recuerdo la cifra de sus instantáneas, como tampoco recuerdo la de los millones de galaxias posibles. 30 años. Nerviosamente, … Sigue leyendo

through the looking-glass

inspíralo con ira

Hace unos años, a alguien se le ocurrió tomarle la temperatura literaria a los pecados capitales en la revista electrónica Literaturas. Si bien no de un modo explícito, la convocatoria invitaba a reflexionar sobre lo que sigue siendo pecado y lo que no: aquello que para el cristianismo eran sustancias pecaminosas capitales, en nuestra sociedad … Sigue leyendo

Sin categoría

zero

zero Si bastase un texto informe para deformar el espacio-tiempo e incluirnos a nosotros mismos en cualquier región de lo que ha sido … puntos suspensivos me exige ahora lo innombrable hemos llegado al punto en que no se sabe qué decirse. Y aun con todo nos internamos al otro lado de esta hoja. Pasamos … Sigue leyendo

bastidores

chrysalis

La Olivetti Lettera adquirida por alguien de la familia en los 70 me ayudó,  a principios de los 90,  a escribir este poema de una chica de provincias de unos 17, con una fe inquebrantable en la escritura, sus poderes sobrenaturales y etcétera. Conmoveos, oh, y soportadlo! Metamorfosis Ángel con un inútil exceso de alas. … Sigue leyendo

Sin categoría

C.

En el mundo real (MR), nunca conocí a una mujer tan hermosa como C. Compartió conmigo años de carrera y jamás fuimos amigas. Su piel hacía llorar. Como era de esperar, tenía los ojos grandes, enormes y soñadores de lechuza. Una vez me regaló una, un búho de la suerte. Lo miré con curiosidad y … Sigue leyendo