intercambios de fluido

Fragmento de carta vía mail  a A.O. del 28 de enero 2010

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“Hoy he leído esa entrada en XXXX sobre el marquiting y la escritoridad y… recuerdas una vieja polémica sobre los coribantes o sedicentes de la literatura? Bien, con los coribantes de la literatura creo que me refería a ese tipo de gente, los que toman de la literatura el texto más fácil: el mediático, y lo elaboran si acaso más que una obra propia. Aquellos en los que el target son ellos mismos y su mismidad. O los que convierten la literatura en una romería de domingo. Los amiguismos fáciles. El posicionamiento. El estatus socio-literario.Puede interesarme la literatura que habla de las relaciones que se establecen con la literatura o desde ella, ese canibalismo, sin embargo se confunde eso con  la irritación mediática, creo que usaste esa palabra para hablar de alguien, no recuerdo si XXXXX u otra persona. Esa saturación de toda la vida pública literaria.  Es una palabra acertada, irritante. Creo que a veces también desconsoladora. [Off-topic: por cierto, personalmente, y ya que ha salido su nombre, XXXXXX me cae muy bien y me gustan mucho bastantes cosas de las que escribe. Es una persona preocupada por lo literario, por la buena literatura, al menos cuando yo la conocí].

En cuanto a esos comentarios que me hiciste sobre embarazos gonzos y matrimonios punkarras: por lo primero, creo que la tendencia a representar a la mujer liberada de sus cargas maternales es algo conflicitva. Desde ciertos feminismos se postula que la mujer no es por naturaleza maternal, sino por cultura. Esa convicción nos puede conducir a las nuevas generaciones de mujeres a ver el embarazo como algo marciano o, en términos más underground, gonzo. En mi caso no lo he visto así para nada, pero puedo entender a mujeres que lo consideren lo más insólito de su supuestamente punkarra vida.

[…] el matrimonio ya no es ese fatum femenino, muchas mujeres pueden considerarlo [rizando el rizo] como un destino inesperado, transgresor. Punk.”

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