nieve vieja [1]

El segundo texto que colgué en ese otro blog, -el siamés, el polo sur de todo este rollo bipolar de llevar varios blogs, ese blog mimado en el que escribo con más frecuencia y en gallego-  fue este:

ENTRADA DEL 24 DE FEBRERO 2006

Post que dedico a una María de Liége, que vio nevar, y a una Elena de Córdoba, que no vio nevar, pero sí la nieve y las fotos de la nieve y a la gente hablando de cómo y qué bonita y plácida y fotogénica estaba la nieve.

Nieva.

Si un texto cualquiera o una película cualquiera comienzan así, a mí ya me cautivaron. Una manera muy japonesa de ordenar el mundo: hacerlo nevar.

De ordenar los textos: cubrirlos de nieve.

Una manera hermosa de morir o matar: en la nieve.

El frío tiene un encanto primitivo, de penúltima glaciación. La congelación es un hermoso y letal estado de la materia. Quizás porque se derriten los glaciares, porque sube la temperatura de la tierra, porque exhalar un aliento visible seduce. El frío será un valor en el futuro. Un bien escaso, como la delgadez hoy en día en los países opulentos. Como el agua en los desiertos árabes. Como la vida en los mundos inertes.

Los cristales de nieve posan sobre pestañas mecánicas. Clic. Clic.
Parpadean. Los copos siguen ahí.

La nieve es un drama sin ningún tipo de diálogo. Una tragedia en la que no se chilla. Tiene la templanza de los acuarios, la rotundidad de las guillotinas, el silencio de los sistemas solares.

Yo quería que este invierno nevase. Por muchas razones. Pero la principal… porque quería que este invierno nevase. Aquí. Quería posar mi vientre sobre la nieve, como una redonda osa polar. Criohibernar. Quería hibernar. Quería invernar. Y quería hinbernar.

La nieve facilita ciertos ritos. Ciertas comunicaciones secretas. Ciertos paisajes excesivos.
Y cae del cielo. Alguien agita este puebliño metido en una semiesfera de cristal y sucede.

Lista de cosas que los humanos encontrarán en la nieve

Marfil de mamut
Un agujero en medio de un lago helado en el que estuvo pescando un esquimal
El cuchillo del esquimal
Gotas de sangre
A los protagonistas del cuento de Navidad, de Dickens
A Robert Walser, que se murió en la nieve
A Eduardo Manostijeras
Tres cuervos
A una doncella muy hermosa comiendo una manzana envenenada
A algún protagonista de un cuento ruso, de nombre Iván
A alguna protagonista de un cuento chino, de nombre Li
Huellas de cromagnones
Tigres siberianos
Hamlet, sin Ofelia
Niños
Hombres en el cerco de Stalingrado
Un muñeco con una zanahoria de nariz
Un guante sin su par, perdida
Una bota sin su par, perdida
Un meteorito calcinado
Monedas que se hunden, se hunden, ya no se ven
Un haiku que empieza: Nieva
Alguien que resbala y cae
Una reina destronada
Camelias blancas
Un charco de sangre
Un animal herido
Una Alhambra
Ropa interior Victoria’s Secret
Esquíes formando una X
Instrumentos bondage sadomaso
Ríos de lava
Piedras de basalto
Una máquina quitanieves semienterrada
La ushanka ucraniana de piel de conejo que perdí ayer
Huellas de alguien que caminó hacia atrás
durante un rato
y luego
otra vez
otra vez
Nieve

Datos de interés: No nieva

BSO: Pyramid song, Radiohead. No habla de snow ni nada de eso, pero a mí Thom Yorke siempre me dio la sensación de cantar desde dentro de un arcón congelador

Anuncios