Lista de insolitismos en 23 píldoras de fácil absorción

Lista abierta de sucesos insólitos de los que fui testigo o parte protagonista desde que nací hasta aquí, ahora, hoy

1.- La psicóloga de 3º dijo: Ahora, niñas, dibujad un hombre. Entendí un OVNI y dibujé un platillo volante con dos marcianos lanzando una escalera de cuerda. Jamás conocí el resultado del test

2.-Apartheid/Afganistán/Balcanes/Prestige/Invasión de Irak/Ataque al Líbano/Palestina… esas cosas de los periódicos y la cara seria y el unánime clamor. El gracioso batuqueo de la comunidad internacional, del tipo Pataleamos para que todo siga como está y que parezca que está cambiando

3.- En un homenaje a John Lennon de mi próspera y escaparatista ciudad de provincias gozar de la irrebatible honra de cantarle, jratis, a Julia Lennon quien, por lo visto, no se llevaba muy bien con John. Los temas escogidos son Julia y Across the universe. Una vez finalizado el performancio ella me sonríe y exclama Oh, it was beautiful, y pasa a zampar un pincho de zamburiña. Sentir, de golpe, toda la estupidez humana

4.-Por la calle ser confundida con: una actriz. Una lumi. Una presentadora de televisión. Una profesora de publicidad. Una escritora. Alguien importante

5.- Estrechar la mano de Hugo Chávez. Por amor. A un chavista

6.- Viajar en avión con el billete de una soprano catalana (en la estratosfera opera también la usurpación de identidad?)

7.- Vestir un modelo de Agatha Ruiz de la Prada en una ópera en la que, al finalizar, el público abuchea el diseño de vestuario

8.- Que exista una Estíbaliz Espinosa que escribe en un periódico de La Rioja. Créanme que – seguramente a causa de la vanidad narcisista, esa que tanto les molesta a otros vanidosos narcisistas-, créanme que con ese nombre una piensa que es única e irrepetible. Por eso Walter Benjamin. Por eso Xerox. Por eso Anónima. Por eso Opia.

9.- Compartir la vida con alguien que asegura haber oído chillar a una hormiga en manos (patas) de una araña

10.- Sí, señoras/ señores/ androides… yo fui parte del I Simposio de Anomalías de la Facultad de Sociología

11.- Me atracaron una sola vez: un chico con un verdugo de ganchillo blanco y un cuchillo de untar mantequilla. Me conmovió. Pero yo era pobre. Sólo me llevó calderilla.

12.- Nacer aquí, en este eon. Bajo esta forma

13.- Una copia de la película 39 escalones de Hitchcock se quema mientras la veo

14.- Confundir de bus y llegar, un viernes invernal a medianoche, a la ciudad de Ourense. Cabreo. Buscar hotel. Cabreo 2. Dar explicaciones telefónicas a amigos y familiares. Bochorno. Ir cargada con una jaula y un abanico dentro, una “instalación” elaborada para una exposición de poemas sobre abanicos en la que tuve que oír gilipolleces [como que mi intervención era una boutade]. Detalle de insolitismo turbador

15.- Tener una amiga que fue amiga de la Nevenka del Caso Nevenka

16.- El precio de la vivenda. El precio de la chabola. El precio de la choza. En suelo español

17.- Tirada en la Marina [de Curuña capital], la carta de un preso a su madre. Porque la abrí y la leí, claro. Y se la devolví a su legítima destinataria. Fue triste. Peliculero. Morboso. Lírico.

18.- Que nadie hable de, por ejemplo, Paraguay. Iowa. Burkina Faso. Uzbekistán

19.- Lenguas lamiendo el culo (negro sobre blanco) del insólito Dragó en una bizarra reunión en Compostela. Fingir ser muda

20.- Cenar en casa de una familia ucraniana en la que nadie habla inglés y todos beben vodka con guindilla como si fanta fuese. Incluída una ninfa de 12 años que me regala una sortija [suya y obligada por su madre]

21.- Ser invitada a casarme con un nativo de Dubai en las toilettes de un fumadero árabe de Londres

22.- Enamorarme de un caníbal

23.- Soñar con un número de lotería terminado en 17

Hasta aquí estos 23 cromosomas insólitos.

No admito sugerencias.

Admito desavenencias.

No admito chorradas.

No facilito teléfonos.

Banda Sonora Original: Ah, che infelice sempre ( buen título para cualquier cantautor en paro), Vivaldi cantado por Andreas Scholl. Contratenor. Un registro de voz insólito, que estremece un poquito: hombre? mujer? atorrante? Y sin embargo, la voz de contratenor es naturalmente agradable. Sinuosa y poco clara como las voces roncas, las voces graves, las voces machacadas. Y femeninas. Pero, en este caso, con una impresionante técnica vocal que les lima toda rozadura. Y aún así, son voces turbias. Equívocas. Delirio de grandes nobles podridos y dieciochescos

Datos de interés: resulta que soy Tigre en el horóscopo Chino, cosa que me llena de pelaje y peligro de extinción.

Resulta que grrrrr

Resulta que la semana pasada en las Médulas del mundo vimos 3 signos de buen agüero: vimos una estrella fugaz; vimos nevar; vimos un cerdo tailandés.

Resulta que nos encontramos en el hemisferio norte, pero no se especifica si en el derecho o en el izquierdo.

Resulta que me compro Las criaturas de la Tierra incierta, cómic de Fritz, básicamente por el título

Resulta que me anuncian que estuve a punto de ganar una suma importante de dinero y cierto prestigio para mi turbia alma de ácrata tímida desalmada. Pero dior mío! Me conformaré con el rimpomposo título de artista local? O con el de artista pronunciado con mayúscula y sereno y grave semblante?

Resulta que se no tienes un buen síndrome, no mereces ser ni diagnosticado por House. Recojo esta interesante muestra de botones:

Síndrome de Estocolmo (uno de mis favoritos. Simetría psicológica: entiendo a quien me jode la vida)

Síndrome de Münchaussen (mentira tras mentira tras mentira. Pero las buenas mentiras son un ejercicio de geometría para que todo case. No esa vulgaridad plana de responder No cuando es . O viceversa )

Síndrome de China (creo que sólo es una peli. Pretender ser china a los 7 anos configura un cuadro de síndrome de China? Ah, leo por ahí que también es una teoría acerca de los reactores nucleares)

Síndrome de Stendhal (vomitar de belleza)

Síndrome de París (les sucede a las hordas de japos que arriban con el ideal de París metido en el pliegue epicántico y dan de bruces con una ciudad excesiva y fea de tanto turista y tanto europismo)

Síndrome de Diógenes (herencia de familia. Mañana tiro eso. Una castaña semipodrida de los castaños de La Alhambra? Cómo no voy guardala!! Estás loco? Un papelito en el que alguien garabateó un retrato y luego eructó una vaharada de alcohol y hormonas? Para siempre en cada mudanza!! Conmigo. Conmigo. Conmigo)

Síndrome de Ulises (les sucede a los inmigrantes que lo esperan todo y no obtienen nada, o las migajas de la nada. Que escuece más. Supongo que, como Ulises, son Nadie. Y a los demás nos toca ser Cíclopes. Por cierto, no leí la novela de la foto ni tenía pensado hacerlo. La foto está bien)

Síndrome de Príncipe destronado (odio entre hermanos. Cándido)

Síndrome de Peter Pan (un clásico Disney)

Síndrome de la Autómata ( el que me atribuyo?)

Y luego el catálogo de síndromes retorcidos que llevan los apellidos de sus insignes descubridores: Moebius, Asperger, Turner, Rett… todos europeos, vieneses, rectos, con cráneos ceñudos y batas suaves. Todos con pinta de protagonizar remakes del doctor Caligari. O Mabuse.

Créditos de las imágenes: todas robadas

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