Informe de Opia

Posted 1 Octubre, 2007 by estíbaliz...
Categories: injertos

Sospecho mucho de los seres humanos.

¿Por qué encontrarán gracia en hablar de sí mismos? Una hormiga no pasaría horas viendo a otras hormigas trabajar como hormigas. No elaboraría intrincadas filosofías existencialistas sobre su suicidio (ni pensaría en esa posibilidad), sobre su ser o su puñetera nada. No celebraría el día del Hormiguismo. Las hormigas no. No se venden al detalle. Son siempre parciales. Se comportan como células de un organismo gigante, la “hormiguidad”, y la noción de individuo importa mucho menos que un sandwich de queso olvidado en una gira campestre.

Pero no para ellos. Que todo lo ven marmóreo y shakesperiano. El nombre de uno de sus ejemplares, uno cualquiera de sus ejemplares, es una decisión meditada durante casi nueve meses. Viven pendientes de espejos y autorretratos y miles de fotografías. Todos, en alguna ocasión, piensan en la posibilidad de matarse. Se regocijan imaginando no existir. Quizás para hacer sentir culpables a otros. Porque ellos se sienten culpables. Matan. Y torturan. Son Maos. Son Mengeles. Son hunos. Son Macbeths. Pero explotan por dentro. De culpa. Como sistemas circulatorios que descienden a fosas abisales. Las venas verdes. Las arterias escarlatas. La conciencia. Como un gas. Explotan.

También son seres felices e inconscientes. Más de la mitad de sus poblaciones no sabe nada. Y el desconocimiento (como el olvido, como la sordera) es garante de paz y bienestar. Lo cual no quiere decir que lleven una vida digna. Casi nadie la lleva. Ni siquiera los miembros de las sociedades opulentas, usando bienes que les pertenecerán definitivamente cuando celebren su 2ª próstata o su 5ª liposucción. Desquiciados por montañas de papeles, firmas, cláusulas y vencimientos y códigos pin. Sedados con la ilusión óptica de la democracia, que finge que la mano que se introduce en una urna es la mano que sostiene el bastón de mando de un país. Inventan esa palabra, país, que no deja de ser un coágulo de pueblos y comunidades con temor y orgullo, obsesionados con su Historia Común, una ficción más o menos buena literariamente, una burbuja en la que tú no puedes entrar, chincha. También viven obsesionados con informarse. De cualquier cosa. La cuestión es vivir informado, porque eso se supone un cordón umbilical con el mundo. Sólo que no se sabe con qué mundo.

En los países opulentos llegan a vivir seriamente taladrados con la cultura. Todos quieren hacer cultura. La obra de arte, antes un producto para llegar a las divinidades (sempre enfurecidas las divinidades, todas hipertensas y con úlceras gástricas), se vuelve asombrosamente cada vez más una cuestión de vida, integrada en lo cotidiano como una necesidad vital. Diseño industrial, casas de diseño, pret-à-porter, body art… Incluso para los seres humanos la propia vida se concibe como una obra de arte: el life art, será. O bioart, ya que bio- se ha revelado como un prefijo tan afortunado… Vidas fascinantes cuyas decisiones obedecerán estrictamente a criterios estéticos y artísticos en consonancia con la moda de la existencia. Fascinantes. Existencia. Moda.

Miran poco al cielo. Ya no les sirve de nada. Esperaron tanto tiempo que llegara alguien. Nunca vino nadie, nunca nada más que estrellas, sol, luna, eclipses y otra vez eclipses y tormentas. La misma aburrida meteorología. Bandadas de cuervos. Un cometa perdido cuando mucho. Luces extrañas. Signos. Significantes sin significado. Se volvieron prosaicos, terrestres. Todo está aquí abajo. Dentro de nosotros. Estamos hechos de polvo estelar, ¿qué más coño queremos?

En ocasiones siento tierna lástima de ellos. Pequeños seres, confinados a su memoria. Actrices de belleza legendaria que ni se reconocen en la pantalla [alguien lo sabe? el nombre de aquel artista que sabía que había sido grande pero había olvidado exactamente quién?] , altos mandatarios que olvidan las leyes injustas que promulgaron, grandes magnates que olvidan dónde enterraron los tesoros saqueados… El Alzheimer, antes que la Muerte – como creían los medievales- los iguala a todos. Sin memoria no son nada, nadie, nada. Por eso se esfuerzan con cierto patetismo en sacar fotos, en hacerse cédulas de identidad, en firmar en miles de documentos, en filmar películas que les inventen su historia, sus guerras, sus descubrimientos científicos, que les recuerden a ellos mismos quién son ellos mismos, tienen miedo de no ser, pero mucho más de no haber sido, y eso es el olvido, eso es que los olviden, que no quede rastro de ellos, nada, ni una pelvis fosilizada, ni los restos de sus monumentos, ni los restos de una última cena, ni una instantánea, ni un apunte con su letra, ni una huella suya sobre las cenizas de un volcán, ni su voz en una grabación muy vieja, ni un lazo de su pelo, ni su nombre en el medio de un millar de nombres, ni su nombre pequeño, aquel por el que nos llamaban los que nos amaban los que nos detestaban los que nos amamantaban
a nosotros
que durábamos para casi siempre sólo porque escribíamos esto y tú

tú lo leías obedientemente hasta el final…

BSO adecuada para este informe: Angelene, PJ Harvey. Nunca hubo puta tan existencialista como Angelene. Su tristeza rigurosa tan arte.

La foto fue tomada por Yolanda Castaño y retocada por Estíbaliz…

memoria para injertos futuros I

Posted 30 Septiembre, 2007 by estíbaliz...
Categories: injertos

La memoria es el único archivo inexacto del universo que nos permite creer que las cosas sucedieron como nunca sucedieron.

Naturalmente, supera incluso a la Historia.

En cruda competencia con fotografías y películas, y a diferencia de ellas, la memoria jamás descansa. Su proceso de deformación sigue un bucle incesante de ecuaciones con varios denominadores comunes: las emociones, el azar, el número de veces que se vuelve sobre un recuerdo, su conexión a otros de su misma especie…

Memoria para injertos futuros del día de hoy: el lenguaje humano cuenta con un patrón genético, impulso primigenio e inconsciente por querer hablar. Eso dijo Chomsky. Ahora, en sus primeros balbuceos, ese patrón tiene que ser común a monos y homos e, incluso, a hombres y bestias de todas clases. Porque, en este período de observación, me doy cuenta de que no hay cosa que más guste imitar a un cachorro humano que una voz animal.

enigma [lo inminente]

Posted 5 Septiembre, 2007 by estíbaliz...
Categories: ojo mecánico

senales.jpg

Una ventana se abre

Una, dos. Pasan a ser incontables

Una mujer y una niña corren atravesando la calle

La parada de taxis se vacía

Una ventana se cierra

Se escucha el chillido de las cuerdas del patio

Un hombre se detiene en la esquina, en postura oferente

Las gaviotas chirrían más de lo admisible en ellas

En las redacciones de los periódicos aguardan con los dedos tensos sobre el teclado

En los centros meteorológicos ya lo sabían. Toman café

Alguien instala un trípode junto a una ventana

Diez segundos más tarde, una cámara de fotos

En las ventanas bajas refunfuñan viejas en bata

En las ventanas altas curiosean parejas jóvenes de muslos graníticos por subir cinco pisos y hacer el amor cinco veces por semana

El borracho eructa. Escudriña. Canturrea

El ciego suspira

El sordo insiste

Un chaval corre a anotar en un diario

Casi todos nosotros contamos mentalmente entre el resplandor y el estruendo

Catorce paraguas son abiertos al mismo tiempo

Una mano sale con la palma extendida por una rendija

Las nubes se apresuran

La luna se inmola

Un gato sonríe envuelto en su capullo de caricias

Un bebé se despierta llorando

Un ordenador se reinicia

Un hombre deja la cucharada de sopa a medio camino de la boca

Dos amantes dejan lo que estaban haciendo para después

Un orgasmo es interrumpido y amplificado

Una mujer que duerme en la calle es aplastada por un viento rígido

Alguien que ve la tele solo, se siente solo

Alguien que mascaba una decisión importante, la olvida

Alguien que estaba en el baño, aprovecha

Un coche no arranca en el medio de un cementerio de zombies

El lince ibérico detiene por un instante su proceso de extinción

Andrómeda sigue aproximándose y parece más cercana

El petróleo lamenta la codicia humana

Las rocas aguardan ser hendidas como un olmo seco

Los cactus entreabren los labios

La planta de mi salón se estira discretamente

Los icebergs deambulan iluminándose

Un vendedor africano sueña que no es vendedor, pero sí africano

El agua embotellada en la nevera se encoge de miedo

Una segunda mujer corre atravesando la escena

Titán… Titán sigue siendo Titán

Tres mil cuatrocientos paraguas se abren en un mismo clic con un ligero eco

Una cama intenta esconderse bajo su dueño

El dueño fue más rápido

Un pájaro perdido atraviesa la escena 1, exterior noche

Los cuadros son tentados de bajar de las paredes y vivir una nueva vida desparramados por el suelo

Los utensilios de cocina tintinean en el aparador

La corriente eléctrica titubea

Los cristales de las ventanas bailan en la punta del pie

La corriente eléctrica es seducida

Todos miramos al cielo pero no al mismo tiempo

Apago la luz y permanezco en silencio en el mundo

Tempesteada

casa de citas II

Posted 28 Agosto, 2007 by estíbaliz...
Categories: bazar

Sometimes I can see for miles
Through water and fire

Beautiful feeling, pavorosa y pintalabial PJ Harvey

las tripas de un cuento

Posted 25 Agosto, 2007 by estíbaliz...
Categories: ciencias y ficciones

fotografía de Robert&Shana Parkeharrison, The Book of Life

Escribe.

Escribe con mano mortal un coche.

Escribe con mano mortal un coche sobre una carretera.

Cualquier otra mano escribiría: un día apacible. Tú no. El día es apacible, pero no merece la pena registrarlo. Registrarlo todo es de funcionarios. Tu labor es contraria a esa máxima.

Así que: la carretera; y sobre ella, el coche.

En el interior del coche viajan tres personas. Un hombre. Una mujer. Un niño.

Cualquier otra mano diría algo de ellos. O haría un punto de inflexión en el relato. Por ejemplo: la pareja discute. Por ejemplo, la pareja no se conoce de nada. Por ejemplo, accidente.

Tú no. Tu terca mano mortal escribe la nada de ese día, de ese coche, de esos seres. Un vector en el espacio. La música suena muy por encima de las posibilidades de que suceda algo más. La mujer se peina el pelo largo y lo echa hacia atrás, con la soltura de una mano mortal efervescente de células. El hombre ríe y hace algún comentario sobre los árboles del camino. Son frondosos. El río discurre como una intuición, brillante a lo largo de una idea. Aquí se ve. Aquí no. La mujer ríe también y estira el cuello. Creo que intenta ver el río.

Tú no ríes y sigues narrando.

Es un trabajo duro porque narrar se basa en la curiosidad humana. En la curiosidad humana y en cierto modo de abordarla.

Un diálogo? Ahora? Por qué no?

- Podríamos bañarnos en el río

- Eso lo dices porque lo vemos desde aquí. En cuanto te acercas a la orilla está todo lleno de insectos

- Parece un cofre de esmeraldas y zafiros

- Eso es la perspectiva. En cuanto te acercas hay lodo y mierda y agua fría. Insectos

- Me bañaré desnuda

La conversación podría ser superflua, pero no lo es. Muchas conversaciones son necesariamente superfluas. Son modos de encender una realidad que titila y se desvanece. Una realidad hipnótica como una carretera en un bosque compulsivamente denso. Denso hasta la sobredosis. La realidad en silencio parece suspensa, parece en stand by. Hibernar. Los humanos hablamos para contrarrestar esa sensación de tiempo detenido. Hablar es poner en marcha un cronómetro finito. Una pareja en un coche habla. De la música [en esta cantaba Lennon o McCartney?], de los árboles, del vino de la comida, de las cosas que han visto o esperan encontrarse. Del niño que va entretenido en la parte de atrás. Entretenido en el detalle. La infancia no tiene nunca una visión global. La infancia es un detalle: el marco de una puerta, los ojos de un muñeco, el color del zapato. La infancia es zambullirse en el estampado del vestido, naranja y blanco.

El niño viaja sumergido en su río privado de abejas de madera y peluches desteñidos de muchos lavados.

No escucha la conversación sobre el río. El sol no le afecta demasiado. El día no es singular ni plural.

Escribe, escribe con mano mortal que nada sucede. Que el coche circula por la carretera paralela al río. Que el hombre sonríe, que la mujer sonríe.

Y ahora haznos creer que todo eso, que todo eso es alta literatura.

casa de citas

Posted 25 Agosto, 2007 by estíbaliz...
Categories: bazar

Tener la necesidad de ser grande es una desgracia

dijo Robert Walser dentro de un libro

peces de plata que caen en la red

Posted 24 Agosto, 2007 by estíbaliz...
Categories: deviated devotions

Dentro del laberinto hallamos muchas cosas: hallamos wikipedia, hallamos a David Bowie, hallamos a Sir Laurence Olivier, hallamos muchos blogs, muchos peces muertos que nadan panza arriba, muchas páginas porno y muchas fotografías. Millones.

Vía bisuria is pink conozco a Loretta Lux. Busco en su galería, con esa avidez que sólo encontramos en los enfermos cuando clavan una piqueta en la vida en forma de píldora. La avidez de los niños, que escanean un juguete en menos de diez minutos. Y son niños precisamente lo que encuentro.

Entonces busco aquella foto de niña que más se asemeje a mí, la niña que yo era, es decir, que soy quien escribe esto, esta frase Entonces busco aquella foto de niña que más se asemeje a mí, a la niña que yo era, es decir

Estas dos imágenes de entre todas son las que más poderosamente que el olor a lápiz recién afilado y a cuerpo de mi madre, me retrotraen y subyugan [el orden lógico es al revés] a mi infancia.

lorettalux.jpglorettaluxyanan1.jpg

Pero hay muchas. Y para todos.

Del aire irreal, maligno, de ilustración, de película del Maravilloso Mago de Oz o taza  Kellogg’s que desprenden las imágenes pueden hablar los críticos de arte, si es que les apetece. Hasta un juego de palabras con la palabra lux puede hacer de titular de impacto.

Nosotros ya no estaremos aquí. Estaremos, probablemente, mirando por la ventana del post de mañana.

eyaculación precoz

Posted 23 Agosto, 2007 by estíbaliz...
Categories: bazar

fotograf�a de Sophie Delaporte

fotografía: Sophie Delaporte 

La precocidad:

llegué a ella demasiado pronto. Dormía aún Read the rest of this post »

still life en patio interior

Posted 20 Agosto, 2007 by estíbaliz...
Categories: ciencias y ficciones

dibujo de Mizna Wada 

Una gaviota acaba de caer del tejado al patio.

Es marrón, pequeña. Joven.

Ella no lo sabe, pero tiene 8 pisos que remontar.

Oí la caída desde esta habitación. A continuación, los chillidos. Me levanté. Sin correr. Me asomé a la ventana de la cocina. Era marrón, pequeña. Joven. Estaba asustada.

Imaginé su corazón. Las gaviotas no tienen corazón. Pero esta tenía uno, marrón y pequeño. Joven. Bombeaba mucha sangre a su cerebro de gaviota. Así que movía la cabeza nerviosa, buscando cómo salir.

Nadie estaba asomado a las ventanas del patio. Solamente yo. La única de la raza humana entre toallas y braguitas puestas a secar bajo las mamparas de los tendales. La única que podía estimar las probabilidades de supervivencia de esa criatura caída. La única que podía ponerse en su piel permeada y compartir los latidos de su corazón. La única que podía hacer algo, fuera del ingenio de su cerebro y la habilidad de su vuelo. De la gaivota. De aquello que iba a serlo [gaviota]. De lo que fuese que fuese.

Cerré la ventana.

Los chillidos y las pisadas en el techo de plástico se amortiguaron.

Comprobé que todo estaba en su lugar: el azúcar en el tarro. El agua, en la botella. El corazón, a la izquierda.

Sólo la gaviota estaba fuera del suyo, pero eso ya sucedía más allá de los límites de mis ojos. De mis oídos.

Volví a mi trabajo humano. A esta página. Aquí.

Un trabajo que puedo justificar de mil maneras sin que haya una gaviota por el medio de ninguna de ellas.

Pero verdaderamente, desearía bajar a por esa gaviota y depositarla con amor infantil en el tejado.

Y con estas sintaxis esforzadas no soy capaz de hacerlo.

Como non puedo volver a juntar el azúcar desparramado.

Como no puedo reintroducir el agua en la botella rota.

Como no puedo por arte de magia hacer latir un corazón.

La gaviota es una criatura desesperada. Con 8 pisos que remontar [sólo yo dispongo de ese dato].

Una vez conocí a alguien igual.

Y la literatura fue una herramienta demasiado blanda, demasiado autocomplaciente, demasiado estúpida para levantarlo de nuevo hasta el tejado.

hacia vila verde

Posted 14 Agosto, 2007 by estíbaliz...
Categories: bazar

mpascual1.jpg

ilustración María Pascual, Cuentos de Siempre

Preparativos de viaje. Marchar a un lugar llamado Vila Verde.